El terminal zonal de Puno luce vacío. Apenas algunos trabajadores de limpieza y seguridad se asoman al lugar que día a día recibía a cientos de unidades de transporte que se desplegaban por toda la región. Un panorama atípico, pero que corresponde a la reubicación de Puno en el nivel más alto de contagios.

Terminal Zonal permanece cerrado.

Juli, Desaguadero, Yunguyo, Acora, Ilave o Zepita, son algunos de los destinos a los cuales se dirigían a diario miles de puneños mediante el servicio de combis y minivans, servicios que se brindaban con todos los protocolos sanitarios.

NUEVO TERMINAL

Todo parece indicar que los pobladores puneños no podrán viajar a otras provincias, mientras esté vigente la cuarentena estricta; sin embargo, no hace falta caminar para escuchar el llamado de diferentes choferes, quienes se ubican en las afueras de dicho terminal, esperando que sus carros sean llenados por los pasajeros.

El servicio que ofrecen es el traslado a Salcedo, el paradero interprovincial improvisado, en el cual se viene alterando la norma que especifica la prohibición de viajes hasta el 14 de febrero.

Nuevo paradero se ubica en las afueras de la ciudad.

Diversas unidades de transporte urbano se ubican en el desvío al Centro Poblado de Salcedo; triciclos, autos y mototaxis han invadido el lugar para llevar a los pobladores al “nuevo” terminal zonal ubicado a dos kilómetros del paradero improvisado. Desde allí se puede observar una larga fila de combis y minivans que originalmente partían desde el centro de la ciudad; no solamente ello, sino también puestos de comida y productos en general que fueron trasladados junto a las unidades de transporte. El personal de la municipalidad y la Policía Nacional del Perú fiscalizan, pero no intervienen la explícita violación a la ley expuesta ante sus ojos.

TRANSPORTISTAS EN CONTRA DE LA CUARENTENA

Cada carro lleva consigo un mensaje que se hace sentir con mucha fuerza: “No a la cuarentena”, ya sea en papel impreso o escrito con pintura blanca, el pedido es el mismo.

Transportistas muestran su rechazo a través de pintas.

Eugenio Cutipa Mamani, chofer que cubre la ruta Puno-Yunguyo (viceversa) desde hace más de 15 años, es uno de los promotores del rechazo masivo a las nuevas disposiciones del Gobierno, con un argumento que, en estos tiempos de desgracia, es totalmente válido. “No estamos de acuerdo con la cuarentena. Hemos sido maltratados porque nosotros trabajamos a diario. Muchos transportistas tenemos prestamos con los bancos y tenemos que pagar nuestras letras, es por ello que no estamos de acuerdo”.

Eugenio Cutipa agregó que vienen siendo maltratados por el personal policial. “Tanto en el terminal como en Salcedo, hemos sido tratados como delincuentes. Es un atentado a los transportistas”, señaló.

TARIFAS SE MANTIENEN

Los transportistas aseguraron que los precios se mantendrán, reiterando que no le darán la espalda a los usuarios que día a día hacen uso de sus servicios.

Asimismo, exigieron que se tomen decisiones que vayan acorde a las necesidades de la población, no solo pensando en aquellos que tienen un sueldo fijo. Una situación que conlleva un serio análisis de los beneficiados y perjudicados con la nueva cuarentena.

Pobladores caminan para subir a las unidades de transporte.

El Gobierno sigue en lo suyo, parece no haber aprendido nada a casi un año de pandemia. Los más necesitados son quienes pagan la falta de gestión de las autoridades locales y nacionales. Una muestra más de lo importante que es pensar en todos y no solo en minorías, más aún en una ciudad que vive de la informalidad como Puno.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *