Tras 11 meses de pandemia, el  Distrito de Majes es uno de los pocos que no pueden parar, ni darse el lujo de detenerse. Pues sí, la  agricultura y la ganadería son  los principales factores de movimiento económico en  el sector, estos negocios son de atención diaria. Pero  para su población el tener que trabajar es una obligación más que una necesidad.

En el campo es donde más se puede aplicar esa frase tan conocida como “A quien madruga, Dios le ayuda”.

Son las 4 de la mañana, despertarse, levantarse y alistarse para salir a trabajar  es parte de los más grandes y de los más chicos. Desde el jefe hasta el peón, pues en estos rubros diariamente se comienza de esta manera.

Juan es un trabajador del establo Don Robert, que dentro sus labores diarias se encuentra la del ordeño de vacas, donde la más tediosa es tener que salir antes que el sol y despertar a los animales de producción, si al igual que las personas el ganado vacuno son parte del sacrificio diario de este negocio.

Operario en sala de ordeño

Limpiando pezones, colocando pezoneras y manteniendo un orden, es como se realiza la función de sacado de leche, que duran un aproximado de 1 hora con 30 minutos, tras esto la pareja laboral aún no terminan sus quehaceres matutinos. Con carretillas, trinches y lampas  es como se inicia el proceso de llenado de las unidades para dar la alimentación  a los animales del corral. Por consecuencia terminar todo esto por la mañana,  para luego  poder tomarse un descanso necesario para  volver hacer lo mismo por la tarde y de esta manera hacerlo durante toda la semana.

Miguel trabajador del campo, o mejor conocido como “soldado” es uno de muchos jornaleros que diariamente salen a una “cuadrilla” a buscar trabajo, afortunadamente el de alias militar tiene labores continuas, pues el día de hoy le toca hacer la fumigación en las plantaciones de maíz.

Fumigación de cultivos

Llenando tanques, preparando venenos y alistando bombas de trabajo, es como soldado y su compañero de turno  comienza su jordana,  para luego con cada ida y vuelta realizada rosear los productos químicos utilizados en la limpieza de sembríos, tras haber tomado un descanso de una hora, prosiguen a continuar hasta acabar sus 8 horas completas. En esta ocasión fue con ayuda de herramientas mecanizadas  pero en algunas ocasiones el trabajo es a mano limpia o con herramientas básicas.

El Señor Roberto Borja Araujo, Agro Ganadero  de profesión, también hacen la misma tediosa labor  de los personajes en mención. Pues el caballero  dueño del establo y los sembríos nombrados  es el encargado de administrar y controlar la realización de todas estas funciones dentro sus días laborales, que frecuentemente se dan los 7 días de la semana.

Luego de haberse levantado para supervisar la realización del ordeño matutino, prosigue con sus quehaceres en la ciudad, que son la adquisición  de insumos químicos y naturales como los herbicidas o concentrados, para luego hacer el recojo de los jornaleros encargados de la labor en el campo, tras esto continuar con el manejo de los sembríos y determinar una próxima cosecha de forraje para los animales del establo.

Agricultor en sembríos de Maíz.

Estos tres tipos de personas, los parcelarios, los trabajadores y los jornaleros son las que frecuentemente se encuentran en esta ciudad, pues son ellos los primeros que impulsan las demás industrias dentro del distrito, teniendo una correlación  importantísimos dentro de sí. Los Mencionados oficios hacen que sus habitantes giren en torno a estas industrias, que año tras año genera ingresos económicos no solamente para su población sino para toda una región.

Si bien la pandemia del covid 19 fue uno de los factores más influyentes para la población, la necesidad de continuar con las producciones agrícolas y ganaderas es mucho más fuerte, porque son de vital importancia para la alimentación en las distintas partes del Perú. Quizás el jugar con un riesgo latente puede ser bien fuerte en cualquier otro sector llevándolos a tener que detenerse. En Majes  un pueblo con residentes de coraje y trabajo la detención no se da en pandemia o sin pandemia, el tener que continuar es una obligación más que una necesidad.

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